La Corte de Constitucionalidad (CC) de Guatemala negó en definitiva la posibilidad de exhumar los cuerpos de cinco guatemaltecos asesinados junto a decenas de otros migrantes en la llamada matanza de San Fernando en el año 2010, en el estado de Tamaulipas, México.
La máxima instancia judicial rechazó la apelación presentada por familiares que pedían la exhumación de los cuerpos ante la falta de certeza sobre la identidad de varias víctimas.
Ángela Lacán, solicitó en el año 2023 a la justicia que le permitieran exhumar los cuerpos de su esposo, sus dos hijos y dos sobrinos, víctimas de la matanza realizada por miembros de un cartel de las drogas asesinaron a 72 migrantes que buscaban llegar a Estados Unidos.
Inicialmente un juez negó la solicitud de Lacán y ahora la CC confirma la decisión y asegura que no se vulneraron los derechos de la mujer. Los fallos de la Corte son inapelables.
Reseña de los hechos
El cártel de drogas denominado “Los Zetas” secuestró y posteriormente asesinó a 72 migrantes que en su mayoría eran procedentes de Centro y Sudamérica, hecho ocurrido en la población de San Fernando, en el estado mexicano de Tamaulipas, fronterizo con Texas.
Los cadáveres fueron abandonados en una bodega semidestruida. Entre las víctimas estaban los familiares de Lacán: su esposo Efraín Pineda Morales; sus hijos, Richard y Nancy Maricela Lacán, además de sus sobrinos Mayra Cifuentes Pineda y Luis Humberto Alvarez Pineda.
Lacán ha dicho que luego de la matanza, ella recibió féretros cerrados y sellados, por lo que no pudo constatar que se tratara de sus familiares. Las autoridades mexicanas le aseguraron que eran ellos. Ella los enterró en su comunidad, en el departamento de Escuintla.
Sin embargo, sus dudas surgieron en marzo del 2023 cuando recibieron un oficio de la Fiscalía General de México en el que se le informaba que a peritos forenses “no les era posible confirmar la plena identificación y entrega correcta de los cuerpos de las víctimas”, debido a la “deficiente documentación de los procesos de identificación y entrega (de los cadáveres)”, según describió Lacán en su petición a la justicia guatemalteca para que le permitieran la exhumación.




