Los cuerpos de Rafael Maldonado Elías, de 63 años, y de su hija Tomasa Carolina Maldonado Vásquez, de 33, fueron recuperados tras unos 25 minutos de maniobras con equipo de cuerdas. La causa de las muertes aún no ha sido establecida oficialmente.
Dos personas murieron dentro de un pozo artesanal de unos 20 metros de profundidad en la comunidad San Rafael Pacayá 1, Coatepeque, Quetzaltenango. Bomberos Municipales Departamentales confirmaron que padre e hija ya no tenían signos vitales cuando un rescatista descendió hasta el fondo.

Qué ocurrió en el pozo artesanal de Coatepeque
La Estación 4 de Bomberos Municipales Departamentales de Coatepeque fue alertada sobre dos personas que habían caído al interior de un pozo artesanal en San Rafael Pacayá 1.
Al lugar llegaron las unidades RD-40 y AD-97. El pozo tiene una profundidad aproximada de 20 metros, según el reporte de la institución.
El personal utilizó equipo especializado de cuerdas y técnicas de descenso para que uno de sus elementos llegara hasta el fondo y estableciera contacto con las dos personas.
Tras la evaluación, los socorristas constataron que ninguna de las dos presentaba signos vitales.
La operación pasó entonces de rescate a recuperación de cuerpos. Con apoyo de vecinos del sector y de personal de la Cruz Roja Delegación Coatepeque, ambos cuerpos fueron llevados a la superficie después de unos 25 minutos de trabajo.

Quiénes están involucrados
Familiares que llegaron al lugar identificaron a las víctimas como Tomasa Carolina Maldonado Vásquez, de 33 años, y Rafael Maldonado Elías, de 63 años. Se trata de hija y padre, residentes de la misma comunidad.
En la respuesta participaron la Estación 4 de Bomberos Municipales Departamentales de Coatepeque, la Cruz Roja Delegación Coatepeque y vecinos del sector.
Los cuerpos fueron trasladados a la morgue del Instituto Nacional de Ciencias Forenses de Guatemala (INACIF) para los procedimientos de ley.

Por qué es importante
Los pozos artesanales son una fuente de agua habitual en comunidades de la costa sur de Quetzaltenango y del suroccidente guatemalteco, donde muchas viviendas y negocios pequeños no cuentan con servicio municipal permanente.
Según versiones de familiares, el inmueble donde ocurrió el hecho funcionaba como una tienda de productos de consumo diario y el pozo se encontraba en su interior.
El riesgo de los espacios confinados
Un pozo profundo es un espacio confinado: puede acumular gases y quedarse sin oxígeno suficiente, y quien desciende puede perder el conocimiento en segundos, sin señal de advertencia.
Ese es el motivo por el que los cuerpos de socorro insisten en que nadie baje a un pozo sin arnés, línea de vida, ventilación previa y una persona en la superficie. Intentar auxiliar a alguien bajando de inmediato es la causa más frecuente de que una víctima se convierta en dos.

Antecedentes y contexto en la región
No es el primer caso mortal asociado a estas estructuras en el mismo municipio. En abril de 2024, un hombre murió tras quedar inconsciente mientras limpiaba un pozo artesanal en San Rafael Pacayá 2, en Coatepeque, en un hecho atendido también por la Estación 4.
Los equipos de socorro de la zona han atendido además emergencias de rescate en ríos y estructuras de riesgo, como el operativo en el que localizaron el cuerpo de una mujer arrastrada por la corriente en Coatepeque.
Qué se sabe hasta ahora y qué falta confirmar
Confirmado por Bomberos Municipales Departamentales: dos personas fueron localizadas sin signos vitales dentro de un pozo artesanal de aproximadamente 20 metros en San Rafael Pacayá 1; los cuerpos fueron recuperados con equipo de cuerdas y trasladados al INACIF.
Atribuido a familiares: la identidad y las edades de las víctimas, su parentesco y el uso comercial del inmueble donde está el pozo.
Bomberos informó que se coordinó con las autoridades correspondientes para las diligencias de ley, el paso previo a la investigación formal.
El INACIF debe practicar las necropsias y emitir el dictamen que establezca la causa de muerte de ambas personas. Ese documento definirá si el hecho se clasifica como una caída, una asfixia por atmósfera deficiente de oxígeno o una combinación de factores.
Mientras eso ocurre, las autoridades locales reiteraron el llamado a extremar precauciones al trabajar en pozos artesanales, estructuras comunes en las comunidades de Coatepeque y de la costa sur del departamento.
El dato pendiente es el dictamen forense del INACIF. De ese resultado depende que se sepa si padre e hija murieron por la caída o por una atmósfera sin oxígeno dentro del pozo, y si el caso deriva en alguna recomendación de seguridad para este tipo de estructuras en Coatepeque.










