Veintiocho de las defunciones ocurrieron en Mexicali. Autoridades estatales señalan que nueve de cada diez víctimas eran personas en situación de calle o en condición de movilidad.
La Secretaría de Salud de Baja California confirmó 34 muertes por calor extremo en la temporada 2026, informó el 18 de agosto. Del total, 28 ocurrieron en Mexicali. La cifra triplica el registro de todo 2025 y ubica al estado como el primero del país en defunciones por altas temperaturas.
Qué ocurrió
La Secretaría de Salud de Baja California confirmó 34 defunciones asociadas a la actual temporada de calor extremo en la entidad, según la información difundida el 18 de agosto de 2026.
De ese total, 31 muertes se atribuyeron a golpe de calor y tres a deshidratación severa, de acuerdo con el reporte estatal.
La distribución geográfica es desigual. Mexicali concentra 28 de los 34 fallecimientos. Los casos restantes se registraron en San Felipe y Ensenada.
Las autoridades estatales indicaron que alrededor del 90 por ciento de las víctimas eran personas en situación de calle o en condición de movilidad, el grupo con menor capacidad de resguardarse durante las horas de mayor radiación.
La alerta sanitaria por calor extremo permanece activa en Baja California.
Quiénes están involucrados
La información oficial proviene de la Secretaría de Salud de Baja California, encabezada por Adrián Medina Amarillas. El subsecretario de Salud, Néstor Hernández Milán, ha detallado en semanas recientes el avance de los registros y la operación de los módulos de hidratación.
El gobierno estatal, a cargo de la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda, mantiene activo el programa “Verano Seguro” y la campaña “Agosto Seguro: protegidos del calor”, que opera con las Casas Populares de Hidratación Oral y Saneamiento (Caphos) y con apoyo del Ayuntamiento de Mexicali y de la iniciativa privada.
Del otro lado están colectivos y organizaciones civiles, que pidieron la intervención federal. Su solicitud apunta a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), responsable del Plan DN-III-E, el protocolo militar de auxilio a la población civil en casos de desastre.
Por qué es importante
El dato relevante no es solo el número, sino la velocidad. Las muertes por calor en Baja California pasaron de una decena en toda la temporada anterior a 34 en agosto de 2026, según los registros estatales, y la temporada de vigilancia epidemiológica no cierra hasta la semana 40 del año, a finales de septiembre.
Eso significa que el conteo puede seguir creciendo durante más de un mes.
El perfil de las víctimas convierte el fenómeno en un problema de política pública, no solo de clima. Si la mayoría de los decesos corresponde a personas sin vivienda, la variable determinante es la ausencia de un lugar con sombra, agua y climatización durante las horas críticas, no la exposición ocasional al sol.
Mexicali, el epicentro
La capital de Baja California aporta el 82 por ciento de las defunciones estatales. Su geografía explica parte del fenómeno: se ubica en el Valle de Mexicali, una zona desértica bajo el nivel del mar en varios puntos, donde el asfalto y la falta de vegetación prolongan el calor acumulado hasta la noche.
Coberturas periodísticas realizadas en la ciudad durante agosto de 2026 documentaron temperaturas superiores a los 50 grados centígrados y una alteración del ritmo económico y escolar de la ciudad.
Antecedentes y contexto
Baja California ya había encabezado el conteo nacional en julio de 2026, cuando la entidad registraba 12 defunciones y las autoridades activaron la alerta sanitaria por calor extremo.
Los primeros decesos de la temporada se documentaron en junio. El 10 de junio de 2026, el Servicio Médico Forense confirmó la muerte por golpe de calor de un hombre de entre 55 y 60 años en el fraccionamiento Hacienda de Castilla, en Mexicali: la cuarta del estado en ese momento.
En perspectiva histórica, autoridades estatales citaron en julio de 2026 una serie de 53 defunciones en 2023, 55 en 2024 y 10 en 2025 (cifras a verificar contra el informe federal de Temperaturas Naturales Extremas). Bajo esa lectura, 2026 no es un año atípico aislado, sino un regreso a los niveles de los dos veranos más letales de la última década.
A escala nacional, la Secretaría de Salud federal contabilizaba 95 muertes por deshidratación y golpe de calor en el país en su informe del 14 de agosto de 2026. Baja California representa más de un tercio de ese total.
El fenómeno no se limita a México. En Centroamérica, el Insivumeh advirtió que la canícula en Guatemala 2026 podría prolongarse hasta agosto, con menos lluvias y temperaturas de hasta 37 grados en algunas regiones, mientras el pronóstico semanal del 17 al 21 de agosto anticipa hasta 39 grados en el Motagua y los Valles de Oriente.
La temporada de vigilancia por temperaturas extremas no cierra hasta finales de septiembre de 2026. Hasta entonces, cada actualización semanal del informe federal de Salud definirá si las 34 muertes son el techo del verano o una cifra intermedia, y si la solicitud de auxilio militar recibe respuesta antes de que termine la ola de calor.




