La Fiscalía de Delitos contra el Ambiente inició de oficio una investigación tras una posible fuga de gas licuado registrada el pasado 4 de marzo en una embarcación atracada en Puerto Quetzal, Escuintla.
Como parte de las diligencias, personal fiscal realizó una inspección ocular en el lugar y recabó información mediante entrevistas con los responsables de la embarcación, con el objetivo de establecer las circunstancias en que ocurrió el incidente.
Las autoridades buscan determinar si existió afectación al medio ambiente o algún incumplimiento de la normativa vigente, así como establecer las responsabilidades correspondientes.
El Ministerio Público indicó que estas acciones forman parte de su compromiso de velar por la justicia ambiental y la protección del entorno en beneficio de la ciudadanía.




