El pulso entre el Ministerio de Educación (Mineduc) y el Sindicato de Trabajadores de la Educación de Guatemala (STEG) ha escalado a un nuevo nivel. Las autoridades educativas han iniciado formalmente el proceso de sanción económica disciplinaria contra miles de maestros que han abandonado las aulas para mantenerse en la protesta concentrada en la Plaza de la Constitución.

La Sanción: Un Descuento de 10 Días de Salario
La ministra de Educación, Anabella Giracca, confirmó que la medida es firme y ya está en marcha. Según la funcionaria, hasta el 18 de junio se habían levantado 6,547 actas disciplinarias por ausentismo laboral, y se proyecta que la cifra supere las 7,000 al finalizar la semana.
El proceso se está ejecutando a través de los departamentos de recursos humanos de las Direcciones Departamentales, quienes han comenzado a notificar a los docentes sobre la sanción. Esta medida implica que cada maestro sancionado recibirá un descuento equivalente a diez días de salario, una acción respaldada por la normativa disciplinaria del Ministerio y la Ley de Servicio Civil.
El Impacto: Un Mes sin Clases y Acciones Legales
La prolongada protesta está teniendo un costo significativo para el sistema educativo. La ministra Giracca indicó que la situación afecta el funcionamiento de entre el 10% y el 12% de los centros educativos del país. En muchos de estos establecimientos, los estudiantes llevan un mes sin recibir clases, lo que pone en riesgo el cumplimiento del ciclo escolar.
Ante esta paralización, la Procuraduría General de la Nación (PGN) ha intervenido, presentando tres amparos ante las cortes para exigir la reactivación inmediata de la educación en las escuelas afectadas y garantizar el derecho de los niños y jóvenes.
El Origen del Conflicto: 48 Reuniones sin Ceder al Pacto Colectivo
La ministra de Educación destacó que la decisión de sancionar llega después de un largo proceso de diálogo. A pesar de haber sostenido 48 reuniones con representantes del STEG, no se ha logrado un acuerdo, principalmente por la negativa del Mineduc a ceder en un punto clave.

Giracca enfatizó que el Gobierno no cederá a la exigencia de mantener un pacto colectivo que limita la capacidad de decisión del Ministerio y que, según las autoridades, contiene cláusulas que contravienen la ley y otorgan privilegios indebidos al sindicato. La postura es clara: el diálogo continúa, pero no a costa de la rectoría de la educación ni del derecho de los estudiantes a recibir clases.




