Una trágica explosión en una planta de procesamiento de níquel en la provincia de Célebes, Indonesia, ha provocado la muerte de al menos 18 muertos confirmados este 26 de diciembre.
El incidente ocurrió en la planta de acero inoxidable de Tsinghsan, una empresa china, durante los trabajos de mantenimiento en un horno. La explosión, seguida de un incendio, se inició por la combustión de un líquido inflamable. Equipos de emergencia lucharon contra el fuego durante aproximadamente cuatro horas. Las víctimas incluyeron trabajadores indonesios y al menos cuatro ciudadanos chinos. Más de 40 personas resultaron heridas, y 12 requirieron tratamiento hospitalario.
Dedy Kurniawan, representante del Parque Industrial de Morowali (IMIP), informó que la cifra de muertos aumentó de los 12 reportados inicialmente el 24 de diciembre, tras el fallecimiento de trabajadores heridos que se encontraban en el hospital.
Indonesia, conocida por ser líder mundial en reservas de níquel, ha experimentado un aumento en las inversiones chinas, especialmente en la isla de Célebes, impulsado por la creciente demanda global de níquel para la producción de vehículos eléctricos.
El Partido Laborista Morowali ha pedido una investigación sobre el incidente, destacando preocupaciones sobre entornos de trabajo peligrosos y protocolos de salud y seguridad deficientes en la industria del níquel, esencial para la fabricación de baterías.




