La promesa quedó en el olvido. A pesar de que la Junta Directiva del Congreso aseguró públicamente que el aumento salarial a los diputados sería suspendido, este jueves se confirmó el tercer pago consecutivo con el nuevo monto, lo que podría dejar firme dicho beneficio económico.
Desde febrero, los legisladores reciben un salario de Q66 mil 300 mensuales, y aunque la Directiva encabezada por Nery Ramos aseguró el 25 de marzo que se revertiría la medida, ahora se escudan en un informe jurídico interno que les “impide” detener el incremento.
Con este tercer pago efectivo, el nuevo salario podría consolidarse legalmente según el Código de Trabajo, lo que representaría un duro golpe para la credibilidad del Congreso, que se comprometió a frenar el aumento tras el rechazo social.
La Corte de Constitucionalidad aún no resuelve amparos interpuestos por diversos sectores que buscan anular el aumento. Mientras tanto, los diputados ya recibieron el beneficio por tercer mes consecutivo.




