Belén es la tierra donde, según la tradición cristiana, Jesús nació.
Es uno de los símbolos de la Navidad y un lugar protagonista de esta fiesta. Pero este 24 y 25 de diciembre parece una ciudad fantasma. Las celebraciones están suspendidas debido a la guerra entre Israel y Palestina.


La Basílica de la Natividad (lugar donde está ubicado el “Portal de Belén”) está a oscuras.





