La telenovela del descenso en el fútbol guatemalteco ha escrito un nuevo y dramático capítulo. Cuando parecía que el tema estaba zanjado, Xinabajul Huehue ha lanzado una ofensiva legal para asegurar su permanencia en la Liga Nacional, poniendo en jaque el estatus de Deportivo Marquense y la organización de la temporada 2024-2025.

El Requerimiento Legal: Un Ultimátum a la Liga y la Fedefut
El conjunto huehueteco, a través de la prestigiosa firma legal española Sportia Law, ha enviado una carta formal con fecha del 24 de julio dirigida a la Federación de Fútbol de Guatemala (Fedefut) y a la Liga Nacional. En el documento, se presenta un requerimiento legal contundente para que se restituya su lugar en la máxima categoría del fútbol nacional, lo que implicaría que el deportivo Marquense descendiera ala Liga Primera División.
¿En Qué se Basa la Exigencia? El Fallo del TAS es la Clave
El argumento central de Xinabajul se basa en la resolución emitida por el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) el pasado 18 de julio. Según el documento legal:
- El fallo del TAS anula la decisión previa del Tribunal de Arbitraje Nacional (TAN) de Guatemala, dictada el 10 de abril.
- Por consiguiente, Xinabajul Huehue recuperaría los tres puntos que estaban en disputa con Marquense por el “caso Ramiro Rocca”.
- Con estos puntos, Xinabajul evitaría el descenso directo, ya que quedaría en la penúltima posición de la tabla acumulada, enviando a Deportivo Marquense a la Primera División.


“Xinabajul Huehue no ha descendido de la Liga Nacional. Cualquier acto basado en un descenso inexistente o con la cobertura de un descenso que jurídicamente no se ha producido carece de validez alguna”, señala una parte del documento, firmado por Alberto Ruiz, representante legal del club.
En resumen, el equipo huehueteco sostiene que su desafiliación del fútbol federado es nula tras el fallo del TAS y, por lo tanto, debe ser reincorporado de inmediato a la presente temporada.
La Amenaza: 5 Días o el Caso se Eleva a la FIFA
La carta de Xinabajul no es solo una solicitud, es un ultimátum. El club ha advertido que, de no cumplirse sus exigencias en un plazo de cinco días, elevará el caso a la Comisión Disciplinaria de la FIFA. Esta acción podría acarrear sanciones no solo para los clubes, sino también para la propia federación y liga si se considera que no están acatando las decisiones de los órganos de arbitraje deportivo.
La pelota está ahora en la cancha de las autoridades del fútbol guatemalteco, quienes deberán tomar una decisión rápida y contundente ante una situación que amenaza con desestabilizar el inicio y desarrollo del Torneo Apertura 2024.




