Bajo un cielo gris que parecía acompañar el luto colectivo, las afueras del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF) se convirtieron este día en el epicentro de una tragedia nacional. Familiares, destrozados por la noticia, acudieron a recibir los cuerpos de las 15 personas fallecidas en el fatídico accidente de tránsito ocurrido la noche del 26 de diciembre.
Desgarradoras escenas de impotencia y luto

El ambiente en la morgue era irrespirable, cargado de una tristeza densa y palpable. No eran solo trámites burocráticos; eran padres, madres e hijos enfrentándose a la realidad más cruda.
Entre llantos inconsolables, abrazos que intentaban sostener cuerpos desvanecidos y gritos de impotencia, los parientes esperaban su turno. La jornada estuvo marcada por la desesperación de quienes, horas antes, esperaban ver llegar a sus seres queridos a casa y hoy, trágicamente, deben llevarlos de vuelta en un féretro.
“Es una pérdida irreparable”, se escuchaba entre los murmullos de la multitud, mientras las autoridades forenses agilizaban los procedimientos para entregar los restos mortales.
La noche fatídica del 26 de diciembre
La catástrofe vial que ha conmocionado al país se registró cuando una unidad de los Transportes Sinaloa perdió el control y se precipitó al fondo de un barranco.
Este siniestro, catalogado ya como uno de los accidentes más lamentables de los últimos días, cobró la vida de 15 pasajeros. La magnitud del impacto y la difícil orografía del lugar complicaron las labores de rescate iniciales, dando paso hoy a la dolorosa etapa de identificación y entrega.

Retorno a las comunidades: Un viaje de silencio
A medida que avanzaban las horas, las carrozas fúnebres comenzaron a salir del recinto. Los parientes emprendieron el amargo retorno a sus comunidades de origen.
Allí, lejos del frío asfalto de la ciudad y el edificio forense, darán inicio a los velatorios. Se espera que en las próximas horas se lleven a cabo las exequias en un ambiente de consternación que ha tocado el corazón de la sociedad entera, mientras las autoridades continúan con las investigaciones para esclarecer las causas exactas del despeñamiento.
Hugo Barrios




