El presidente Bernardo Arévalo, decretó aumentos del 6% y 10% al salario mínimo para los trabajadores guatemaltecos, una medida que estará vigente a partir de 2025 y representa el mayor incremento en los últimos años.
El anuncio lo hizo anoche el mandatario por medio de una cadena nacional y ya ha generado una serie de reacciones.

La Cámara de Industria de Guatemala (CIG) emitió un comunicado este lunes 23 de diciembre por medio del cual señaló que se trata de un incremento “desmedido y sin sustento técnico”, que tendrá consecuencias para el empleo formal.
Según la entidad, solamente el 30% de los guatemaltecos trabajan e la economía formal y esta medida ocasiona que la cifra se reduzca, teniendo un impacto en los beneficios de un empleo formal para miles de guatemaltecos.
La Cámara expuso que las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes) ya enfrentan una serie de retos para su operación por la falta de infraestructura, demoras en puertos y demás factores que afectan su competitividad. Añadió que su sostenibilidad se verá afectada severamente ante esta alza al no tener la capacidad de absorber esos costos incrementales sin una mejora en la productividad.
“Es preocupante que, para la toma de la decisión, no se hayan considerado los efectos inflacionarios de esta medida, ya que generará incrementos a la canasta básica y pérdida del poder adquisitivo de todos los guatemaltecos”, enfatizó la CIG.




