Elementos del ejercito de Guatemala, resguardan día y noche en las comunidades de Cuilco del departamento de Huehuetenango, en donde están albergadas varias familias procedentes del Estado de Chiapas México.
Las familias, buscaron refugio en Guatemala por el aumento de la narcoviolencia y de no hacerlo, corren el riesgo de ser reclutados por los grupos de civiles armados o de morir durante los enfrentamientos armados.

El Instituto Guatemalteco de Migración (IGM) informó que durante la semana ha identificado un flujo migratorio de personas en el país originarias de México y en condiciones de movilidad humana.
Estas personas han permanecido en el municipio de Cuilco, Huehuetenango, y según el monitoreo de la institución, son más de 500 personas, entre mujeres, hombres, niños, niñas y adultos mayores.

«Son familias que se han desplazado de manera forzada hacia Guatemala por la violencia que azota el sur del vecino país», informó Migración, a raíz de la delincuencia vinculada con el narcotráfico en el estado de Chiapas.
Los chiapanecos ya empezaron a resentir estar fuera de su casa, incluso se conoce que ya falleció un adulto mayor que huyó de la violencia
Autoridades del Ejército de Guatemala informaron que tenía 93 años y había llegado recientemente al occidente de Guatemala con toda su familia.

Sus recuerdos se quedarán en Amatenango de la Frontera Chiapas, de donde salió, para no volver y refugiarse en Cuilco, Huehuetenango.
Con el paso de las horas, la situación se complica en varios municipios del Estado de Chiapas y que se ubican muy cerca de la frontera con Guatemala, los pobladores se resguardan tirados en el suelo para no ser alcanzados por las balas durante los enfrentamientos de grupos del crimen organizado por la pelea del territorio y el paso a la frontera a Guatemala.
El gobierno de Guatemala ha reforzado la frontera con México para evitar el paso de personas armadas y que puedan provocar zozobra en los municipios del departamento de Huehuetenango.




