El Ministerio de Finanzas presentó una propuesta de presupuesto que contempla un significativo aumento del endeudamiento a través de Bonos del Tesoro, generando alarmas en el Congreso y entre analistas económicos por el uso de deuda para financiar gastos de funcionamiento.
GUATEMALA – El saldo de la deuda pública total de Guatemala podría alcanzar la cifra récord de Q287 mil 348 millones para el año 2026. Esta es la proyección central del proyecto de Presupuesto General de Ingresos y Egresos del Estado presentado por el ministro de Finanzas, Jonathan Menkos, al Congreso de la República.
La propuesta, que ahora está en manos de los diputados, contempla un nuevo y “fuerte” cupo de endeudamiento para financiar un techo de gasto de Q163 mil 783.4 millones, lo que representa un déficit fiscal proyectado del 3.3%. Si se aprueba, la contratación de deuda durante la administración del presidente Bernardo Arévalo sumaría Q52 mil 698 millones solo entre 2025 y 2026.

¿Cómo se Financiará el Presupuesto?
El plan del gobierno se basa en dos fuentes principales para cubrir los gastos del próximo año. La mayor parte, un 73.1%, provendría de la recaudación de ingresos tributarios, estimada en Q119 mil 762 millones.
Sin embargo, el 16.9% restante se financiaría con nueva deuda, desglosada de la siguiente manera:
- Bonos del Tesoro (Deuda Bonificable): Se planea emitir Q27 mil 598 millones, una cifra superior a los Q25 mil 100 millones aprobados para el presupuesto vigente.
- Préstamos con Organismos Internacionales: Se contratarían Q5 mil 915.9 millones adicionales.
Este plan llevaría el saldo total de la deuda a un aumento del 13.3% en comparación con las cifras registradas a julio de este año. La deuda interna sería la que más crecería, con un proyectado aumento del 21.8%.

Críticas: Usar Deuda para Cubrir Gasto Corriente
La propuesta ha sido cuestionada por analistas económicos. Jorge Lavarreda, del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (CIEN), señaló que una parte significativa de los nuevos bonos se usaría para cubrir gastos de funcionamiento del Estado, y no para inversión.
Según sus análisis, cerca de Q16 mil millones de la nueva deuda (el 58% del total de bonos) se destinarían a gastos corrientes, como el Programa del Adulto Mayor. Lavarreda calificó esto como una “mala práctica” que la administración actual ha decidido continuar.
Curiosamente, el gobierno mantiene Q31 mil 997.7 millones en depósitos sin utilizar en el Banco de Guatemala, conocidos como “saldo de caja”, lo que intensifica las dudas sobre la necesidad de un endeudamiento tan agresivo.

“Alarma” en el Congreso por el Nivel de Endeudamiento
La reacción en el legislativo no se hizo esperar. El diputado Orlando Blanco, miembro de la Comisión de Finanzas, calificó la propuesta de deuda bonificable como una “alarma” que será objeto de un análisis profundo.
“Es muy seguro que el monto de deuda bonificable planteado será revisado minuciosamente, porque mantienen una baja ejecución y cuentan con recursos en saldo de caja”, remarcó Blanco, calificando el potencial endeudamiento como una “herencia preocupante” del gobierno actual.
Por su parte, el ministro Jonathan Menkos defendió la propuesta, afirmando que es su obligación “disponer de todas las fuentes de financiamiento” que la ley de presupuesto les demande, buscando siempre las mejores condiciones para el país.




