En una jornada legislativa trascendental, el Congreso de la República dio luz verde este lunes a un endeudamiento público masivo por US$750 millones (aproximadamente Q5,737 millones). Los fondos, aprobados de urgencia nacional, tienen un objetivo claro: oxigenar la infraestructura vial del país mediante la ampliación de la ruta al Atlántico y la recuperación de caminos rurales.
Decretos 24-2025 y 25-2025: El desglose de la deuda
La publicación en el Diario de Centro América oficializa dos operaciones de crédito público distintas, ambas con el aval de la Junta Monetaria (JM) y ejecutadas bajo la responsabilidad del Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda (CIV).
Los diputados argumentaron que esta inyección de capital es vital para la competitividad logística, aunque implica compromisos financieros a largo plazo para el Estado de Guatemala.
Préstamo 1: US$350 Millones para la Ruta al Atlántico (CA-9)
El primer crédito, avalado por el Decreto 24-2025, fue negociado con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Este monto de Q2,677 millones tiene una misión específica y estratégica:
- El Proyecto: Ampliación a cuatro carriles del tramo Teculután – Mayuelas.
- Impacto Logístico: Este segmento es parte del “Plan Estratégico Nacional de Logística de Cargas 2015-2030”, vital para el transporte pesado que conecta los puertos del Caribe con la capital.
- Condiciones: El plazo de pago es de 23 años, incluyendo un período de gracia.

Préstamo 2: US$400 Millones para el “Buen Vivir” Rural
La segunda operación (Decreto 25-2025) es la más cuantiosa. Se trata de una línea de crédito con el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF), parte del Grupo del Banco Mundial.
Estos Q3,060 millones financiarán el “Programa de Infraestructura Rural y Movilidad para el Buen Vivir”. A diferencia de la ampliación de la carretera principal, este fondo busca conectar a las comunidades aisladas, garantizando el transporte eficiente de personas y productos agrícolas. El Estado tendrá 31 años para saldar esta deuda.
¿Qué sigue ahora? El papel del MinFin
Aunque el Congreso ya dio el “sí”, el dinero no estará disponible mañana. El Ministerio de Finanzas Públicas (MinFin) debe iniciar ahora una carrera administrativa que incluye el cruce de cartas con los bancos internacionales y la readecuación de las partidas presupuestarias. Solo tras estos procesos burocráticos, el CIV podrá comenzar a licitar y ejecutar las obras prometidas.




