La conflictividad eléctrica en el occidente de Guatemala ha alcanzado un nuevo punto crítico este lunes. Un total de 276 familias residentes de la aldea El Matasano, en el municipio de San Pablo, San Marcos, se encuentran sin suministro eléctrico tras una intervención de la distribuidora Energuate. La medida ha provocado un bloqueo indefinido en el Caserío Nuevo San Rafael, paralizando la conexión vital hacia la zona costera y la cabecera departamental.
El detonante: El Matasano bajo la sombra de la suspensión
El conflicto inició cuando cuadrillas de la empresa Energuate procedieron a la desconexión del servicio, alegando presuntas irregularidades o falta de pago en el sector, una práctica que ha sido recurrente en la región. Sin embargo, para los habitantes de la aldea, la acción representa una “violación colectiva a sus derechos”, ya que afecta a hogares que aseguran estar al día con sus facturaciones.
La falta de energía no solo afecta la iluminación; impacta directamente en la conservación de alimentos, el funcionamiento de pozos de agua y la seguridad ciudadana en una zona de alta vulnerabilidad.
Voces en conflicto: Una comunidad dividida por el bloqueo
La decisión de tomar la carretera en el Caserío Nuevo San Rafael ha generado una fractura de opiniones entre los habitantes de San Marcos y los usuarios de la ruta.
Testimonios a favor de la medida de hecho
Para los vecinos de El Matasano, el bloqueo es la única herramienta de negociación que les queda frente a lo que consideran un gigante corporativo sordo a sus demandas.
- Marcos Tulio D., vecino afectado: “Es injusto. Yo pago mi recibo mes a mes y ahora mis hijos no pueden estudiar y la comida en la refrigeradora se está perdiendo. Si Energuate no nos escucha con palabras, nos tendrá que escuchar con la carretera cerrada”.
- Elena M., madre de familia: “No somos criminales, somos ciudadanos exigiendo un servicio por el que pagamos. El gobierno debe intervenir porque la empresa corta la luz a todos por igual, sin distinguir quién debe y quién no”.
Testimonios en contra del bloqueo
Por otro lado, transportistas y comerciantes que transitan hacia la zona costera expresan su frustración por verse atrapados en un conflicto ajeno.
- Ricardo S., transportista de carga: “Yo entiendo su dolor, pero nosotros no tenemos la culpa. Llevo producto perecedero hacia la costa y cada hora que paso detenido aquí es dinero que pierdo yo y mi familia. El bloqueo nos castiga a nosotros, no a la empresa eléctrica”.
- Sofía G., usuaria de la ruta: “Estas medidas solo generan odio entre el mismo pueblo. Deberían ir a protestar a las oficinas de la empresa, no cerrar el paso a la gente trabajadora”.
Impacto en la infraestructura vial y rutas alternas
El bloqueo se sitúa estratégicamente a un costado de la entrada a la Aldea El Matasano. Este punto es neurálgico para el comercio regional, ya que conecta la zona fría de San Marcos con la Boca Costa.
Las autoridades de tránsito recomiendan a los conductores:
- Evitar el paso por San Pablo si se dirige hacia la frontera o la costa.
- Buscar vías alternas por el municipio de Malacatán, aunque esto represente un incremento de hasta dos horas en el tiempo de viaje.
- Mantener la calma y evitar confrontaciones con los manifestantes para prevenir incidentes violentos.
¿Hacia una mesa de diálogo?
Históricamente, estos conflictos en el departamento de San Marcos requieren la intervención de la Gobernación Departamental y la Comisión Nacional de Energía Eléctrica (CNEE). Hasta el cierre de esta nota, Energuate no ha emitido un cronograma de reconexión, y los pobladores aseguran que la medida de hecho persistirá hasta que las luces vuelvan a encenderse en El Matasano.




