La Contraloría General de Cuentas (CGC) designó una comisión especial de auditoría para verificar el estado del Sistema Eléctrico de Ayudas Visuales del Aeropuerto Internacional La Aurora (AILA), luego de que el pasado fin de semana se reportaran fallas que obligaron a suspender operaciones nocturnas.
Durante los días sábado 7 y domingo 8 de junio, al menos 29 vuelos —23 el sábado y 6 el domingo— no pudieron despegar ni aterrizar, lo que generó afectaciones a cientos de pasajeros y a la logística aérea nacional.
Según detalló la CGC, el equipo auditor fue enviado para determinar las causas de la interrupción del sistema, clave para garantizar operaciones en condiciones de baja visibilidad o vuelos nocturnos. De manera preliminar, se identificaron fallas por falta de mantenimiento en componentes críticos, incluyendo:
Luminarias del borde de pista
Calle de rodaje
Sistema PAPI (indicadores visuales de aproximación)
Luces de identificación del final de pista
Estos elementos son esenciales para garantizar un aterrizaje seguro, especialmente cuando las condiciones climáticas requieren aproximaciones de precisión.
La Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) notificó oportunamente a las aerolíneas internacionales y ordenó la cancelación de vuelos nocturnos mientras se abordaba la emergencia técnica.
Actualmente, el aeropuerto ha logrado restablecer operaciones bajo los requerimientos mínimos establecidos por la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI). Sin embargo, las autoridades reconocen que aún se requiere una intervención estructural más profunda.
La CGC indicó que, con base en los hallazgos de esta auditoría, se emitirán recomendaciones, así como posibles acciones administrativas o legales, a fin de asegurar que la situación no se repita y que la infraestructura cumpla con los estándares internacionales de seguridad aérea.
La fiscalización busca no solo corregir la deficiencia, sino también garantizar la conectividad aérea y la confianza en los servicios aeroportuarios del país.




