Por: Carlos Barrios. Desde la aldea Piedra Grande, en San Pedro Sacatepéquez, San Marcos, Brandon Jorge Luis López Fuentes ha aprendido que los sueños se construyen con disciplina y trabajo constante. A sus 28 años, su nombre ya empieza a escucharse en distintas canchas del fútbol guatemalteco, no como jugador, sino como el hombre encargado de impartir justicia dentro del terreno de juego.

Con silbato en mano y carácter firme, Jorge Luis ha sido juez central en partidos importantes de la Tercera División, Segunda División, categorías en las que ha demostrado preparación y compromiso. Cada encuentro representa un nuevo reto, pero también un paso más hacia la meta que se ha trazado desde que inició su camino en el arbitraje. “Mi sueño es llegar a estar en la Liga Nacional, que es el máximo circuito del fútbol del país”, expresó en entrevista con Noticias del Valle.

Su trayectoria no ha sido fácil. Lleva cuatro años de experiencia en el arbitraje profesional, una labor que en Guatemala implica riesgos y muchas veces se ejerce en medio de la falta de seguridad para los jueces. Aun así, Jorge Luis no baja los brazos. Sabe que la constancia y el esfuerzo son claves para sobresalir en una profesión exigente y poco reconocida.
Fuera de las canchas, su realidad es igual de desafiante. Durante la semana se dedica al trabajo de estructuras metálicas, oficio con el que sostiene a su familia y equilibra sus responsabilidades. Entre jornadas laborales, entrenamientos y partidos, encuentra tiempo para compartir con los suyos, quienes son su principal motivación.

La historia de Brandon Jorge Luis López Fuentes es la de muchos guatemaltecos que, desde el interior del país, luchan por abrirse camino con honestidad y perseverancia. Un árbitro que, partido a partido, persigue un sueño que va más allá del silbato: llegar algún día a dirigir en la élite del fútbol nacional.




