Hay despedidas que no marcan un final, sino el inicio de un legado que seguirá vivo en cada aula, en cada recuerdo y en cada estudiante formado con amor.
Maestros y alumnos de la Escuela Oficial Rural Mixta de la aldea San Andrés Chápil, en San Pedro Sacatepéquez, San Marcos, rindieron un emotivo homenaje a quien durante 29 años dedicó su vida a la educación: el Licenciado Idilio Arameo Fuentes Orozco.
Fueron casi tres décadas de entrega, de madrugar con propósito, de creer en generaciones enteras y de sembrar valores que no se borran con el tiempo. Su trabajo no solo se reflejó en cuadernos y pizarras, sino en vidas transformadas, en sueños impulsados y en caminos que hoy continúan gracias a su guía.
Entre aplausos, palabras llenas de gratitud y miradas cargadas de nostalgia, la comunidad educativa despidió a un director que más que autoridad, fue ejemplo, maestro y amigo.
Porque educar no es solo enseñar… es dejar huella. Y esa huella, sin duda, permanecerá por siempre en San Andrés Chápil.




