En una medida de urgencia para restablecer el orden público, el presidente Bernardo Arévalo anunció este domingo la declaración de un Estado de Sitio en todo el territorio guatemalteco. La decisión responde a la grave escalada de violencia que ha dejado una serie de ataques coordinados contra la Policía Nacional Civil (PNC) y motines en diversos centros penitenciarios del país.
Alcance y vigencia de la medida
La disposición tendrá una vigencia de 30 días a nivel nacional. Bajo este régimen excepcional, se busca dotar a las fuerzas de seguridad de las herramientas legales necesarias para neutralizar a las estructuras criminales responsables de la desestabilización.
El mandatario aseguró que los ataques contra los agentes de la PNC, que este domingo cobraron la vida de siete elementos y dejaron a otros diez heridos, no son hechos aislados. Según el Ejecutivo, estos crímenes forman parte de una estrategia deliberada de las estructuras criminales para atemorizar tanto a las fuerzas de seguridad como a la población civil en general.
Suspensión de clases y apoyo militar
Como parte de las medidas preventivas inmediatas, el Ministerio de Educación (MINEDUC) ha determinado la suspensión de clases únicamente para el lunes 19 de enero. Esta medida busca garantizar la seguridad de la comunidad educativa mientras se estabilizan los operativos de control en las áreas de mayor riesgo.
Por su parte, el Ministerio de la Defensa ha ratificado que el Ejército de Guatemala se encuentra operando al 100% en apoyo al Ministerio de Gobernación. El despliegue incluye los planes “Cinturón de Fuego” y “Plan Centinela”, con el fin de blindar el territorio nacional frente a represalias tras la toma de control de centros penales como Renovación I y el Preventivo de la zona 18.
“No vamos a ceder”
La postura del Gobierno de Arévalo se mantiene firme en no negociar con estructuras calificadas como terroristas. El Estado de Sitio permitirá intensificar las capturas y operativos en las denominadas “zonas rojas”, buscando desarticular los mandos medios y altos de las pandillas involucradas en los ataques simultáneos de este fin de semana.




