Una nueva denuncia por presunta falta de transparencia sacude al Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS). El diputado Cristian Álvarez denunció públicamente la adquisición de dos drones de alta gama que, hasta la fecha, no tienen una función clara dentro de la institución y permanecen sin uso, representando un gasto de Q143,000.00 extraídos de los fondos de los afiliados.
Compras bajo sospecha
Según el legislador, las adquisiciones se realizaron en dos tiempos durante el presente año, evidenciando no solo una falta de planificación, sino una disparidad de precios alarmante por equipos de similares características:
- Julio: Compra del primer dron por un valor de Q55,000.00. A cinco meses de su adquisición, el equipo no ha realizado ninguna labor institucional.
- Noviembre: Compra de un segundo dron por Q88,000.00. Pese a tener especificaciones casi idénticas al primero, el costo se elevó en Q33,000.00.
Cuestionamientos a la gestión
Álvarez dirigió sus críticas hacia el Jefe del Departamento de Servicios de Apoyo del IGSS, a quien vinculó con polémicas anteriores como el caso de la “Melamina”. El diputado calificó irónicamente esta última compra como un “regalo de Navidad” pagado por los contribuyentes.

“En el IGSS, el Jefe de Servicios de Apoyo ya se dio su ‘regalo de Navidad’. ¿Para qué se compran si no se usan? ¿Serán para trabajos institucionales o para el beneficio personal de alguien dentro del Instituto?”, cuestionó el parlamentario a través de sus canales oficiales.
Prioridades en duda
La denuncia pone nuevamente sobre la mesa el debate sobre la administración de los recursos en el Seguro Social. Mientras sectores de la sociedad civil y afiliados reclaman por el abastecimiento de medicamentos y la mejora en los servicios de salud, la institución destina fondos a tecnología cuya utilidad no ha sido justificada técnicamente.
“¿Esa es la prioridad del Instituto? ¿Así se administran los recursos de los afiliados?”, sentenció Álvarez, quien aseguró que fiscalizará el destino final de estos aparatos y el proceso de licitación que permitió la diferencia de precios entre ambas compras.
Hasta el cierre de esta nota, las autoridades del IGSS no han emitido un pronunciamiento oficial para explicar la necesidad técnica de estos drones o la razón por la cual el equipo comprado en julio sigue guardado.




