El Hospital Nacional de Amatitlán, cuya infraestructura resultó comprometida tras los sismos de julio, recibió este fin de semana un nuevo impulso para retomar su labor médica con dignidad. La Unidad de Construcción de Edificios del Estado (UCEE), del Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda (CIV), entregó e instaló seis módulos prefabricados que suman 12 ambientes médicos, además de mobiliario básico para equipar los espacios.
La instalación de los módulos, realizada en tiempo récord —7 días por cada estructura—, permitirá que el hospital vuelva a atender con condiciones seguras y modernas a miles de familias amatitlanecas y de comunidades aledañas. Cada ambiente cuenta con muros higiénicos, resistentes a bacterias y virus, así como estructuras antisísmicas, brindando seguridad tanto a pacientes como al personal de salud.
Equipamiento para un servicio digno
Además de la obra física, la UCEE entregó mobiliario esencial que incluye camas pediátricas, camillas de transporte, camillas ginecológicas, biombos, atriles, escritorios, sillas secretariales, bancos giratorios, estanterías y aires acondicionados, garantizando el confort y la atención integral en cada módulo.
“El gobierno prioriza la atención al Hospital Nacional de Amatitlán generando espacios dignos y adecuados que permitan que el hospital recobre la atención a la población… por ello se tomó la decisión de destinar un total de seis módulos”, señaló la directora de UCEE, Flor de María Palencia.
Por su parte, el ministro de Comunicaciones, Miguel Ángel Díaz, destacó que esta acción no solo restituye los servicios médicos interrumpidos, sino que también “restaura la confianza, alivia la angustia y garantiza que las familias de Amatitlán cuenten con acceso a atención de calidad en instalaciones seguras, modernas y dignas”.
Resiliencia en medio de la emergencia
Con una proyección de apenas seis semanas de ejecución, el hospital ahora cuenta con nuevos espacios completamente operativos. Esta respuesta interinstitucional representa más que una obra: es la materialización de un compromiso con la salud pública, especialmente en momentos de crisis.
La entrega de los módulos refleja el esfuerzo del Estado por atender de manera inmediata y efectiva a la población, reafirmando que, en palabras de las autoridades, la prioridad sigue siendo la misma: el pueblo de Guatemala.




