Momentos de tensión y violencia se vivieron en varias comunidades del municipio de Malacatán, San Marcos, luego que vecinos se organizaran para capturar a un hombre que, según denuncias de los habitantes, durante varios días habría salido de zonas montañosas para amenazar a las personas con machetes.
De acuerdo con los testimonios recabados, el individuo generó temor entre familias de distintas comunidades debido a su comportamiento agresivo. Uno de los hechos más graves ocurrió en el caserío Botrán, donde una persona que intentó detenerlo resultó gravemente herida. De manera preliminar, se informó que la víctima sufrió la amputación de uno de sus brazos tras ser atacada con arma blanca.
En el municipio de Malacatán, San Marcos, los vecinos se organizaran para capturar a un hombre y luego lo lincharon. Según denuncias de los habitantes, durante varios días habría salido de zonas montañosas para agredir a las personas con machetes. pic.twitter.com/CC6R1WgSXf
— Carlos Barrios (@CarlosBarr3312) June 17, 2026
Ante la preocupación por la seguridad de la población, vecinos de las comunidades San Agustín y El Carmen se organizaron para localizar al señalado. Después de una intensa búsqueda, lograron detenerlo y dieron aviso a agentes de la Policía Nacional Civil (PNC), quienes lo trasladaron hacia la subestación policial.
Sin embargo, la situación se salió de control cuando decenas de pobladores se concentraron y bloquearon la carretera que comunica la cabecera municipal de Malacatán con la comunidad El Carmen, exigiendo a las fuerzas de seguridad que les entregaran al detenido.
La presión ejercida por los manifestantes terminó provocando que el hombre fuera arrebatado de la custodia policial. Posteriormente fue llevado a un terreno baldío, donde fue vapuleado por un grupo de personas.

De manera extraoficial, se conoce que el individuo habría fallecido a consecuencia de la agresión; sin embargo, esta información aún no ha sido confirmada oficialmente por las autoridades correspondientes.
Vecinos señalaron que el hombre representaba un peligro para la población debido a los constantes ataques y amenazas que realizaba con machetes. No obstante, hasta el momento se desconoce si padecía algún problema de salud mental o si se encontraba bajo los efectos de alguna sustancia que alterara su comportamiento.




