A tres años de la masacre ocurrida en el municipio de Camargo, Estado de Tamaulipas, México, en donde 16 jóvenes migrantes guatemaltecos fueron asesinados, familiares de las víctimas siguen alzando la voz.
Las víctimas eran originarias del municipio de Comitancillo, departamento de San Marcos, el 22 de enero de 2021 sus cuerpos fueron encontrados calcinados dentro de un vehículo.
“Justicia no es venganza, es un derecho”, es la consigna con la que familiares manifestaron este día luego de realizar una misa oficiada en la iglesia católica de Comitancillo, San Marcos y una actividad cultural para finalizar esta conmemoración de los tres años de la vil masacre.
Un exalcalde de Comitancillo y su familia fueron señalados por el Ministerio Público (MP) de dirigir una estructura de coyotaje que habría traficado a los 16 guatemaltecos que fueron asesinados y por cuyo traslado cobrarían Q1.4 millones.
En un comunicado emitido el 26 de octubre por la Fundación para la Justicia y la Red Jesuita con Migrantes de Guatemala se informa que 11 policías fueron sentenciados a penas de 50 años de prisión, y otro más que colaboró con la investigación, fue sentenciado a 19 años por su participación en la masacre.
Familiares indican que el estado de Guatemala ha proporcionado viviendas para las 13 familias, así mismo el estado de México ha sentenciado a los culpables, “ pero los daños irreparables que han sufrido las familias, esos no se han podido resarcir”, menciona Carlily Marroquin de la Red Jesuita con Migrantes de Guatemala.







